El pasado 18 de junio nuestro parlamento Europeo aprobó la directiva europea sobre el retorno de inmigrantes indocumentados, también conocida como la “Directiva de la Vergüenza”, porque supone una drástica pérdida de derechos para nuestros hermano/as inmigrantes, al contemplar la posibilidad de retener a las personas sin papeles hasta 18 meses en centros de internamientos privados de libertad, la prohibición de entrar al territorio español durante un periodo de 5 años, e incluso el internamiento en dichos centros de niños.
Constatamos con preocupación y tristeza cómo esta directiva ha sido aprobada sin apenas contestación por parte de la sociedad civil y de nuestra Iglesia, y, de acuerdo a la Doctrina Social de la Iglesia que afirma: “Sólo el reconocimiento de la dignidad humana hace posible el crecimiento común y personal de todos… También en las relaciones entre pueblos y Estados, las condiciones de equidad y paridad son el presupuesto para un progreso auténtico de la comunidad internacional.” (CDSI 145), queremos manifestar nuestra más absoluta repulsa hacia una norma que degrada aún más la dignidad de las personas y profundiza en su subordinación a los intereses del libre mercado.
Por tal motivo, publicamos y suscribimos, desde las implicaciones de nuestra fe, una carta del presidente de Bolivia denunciando esta directiva y os animamos a movilizaros para exigirles a nuestros gobernantes su anulación.